19 ene 2012

Sacar fuerzas de donde no las hay

Hay veces en las que la vida nos golpea tan fuerte que nos derriba. Pero lo peor que podemos hacer es dejarnos a nuestro dolor. Tenemos que ser más fuertes que nuestra tristeza.



Ayer recibí la peor noticia de mi vida. Jamás me haía sentido tan mal antes. En un momento se me vino el mundo encima, de buenas a primeras había perdido todo aquello a lo que había apostado durante once meses. Me encontré sin trabajo, sin la posibilidad de ver a la persona que amo enno sé cuanto tiempo, sin rumbo fijo, sin todos los planes que había hecho durante meses y sobre todo, con mucho miedo a un futuro incierto...  todo por culpa de un papel. Eso fue, definitivamente, tocar fondo.

Claro que no ha sido nada fácil, pero de algún lugar me he llenado de energía para hacer todo lo necesario para salir del atolladero. En un arranque de rabia y autocontrol, logre ponerme de pie, darme una  ducha, escribir a todos mis contactos (para conseguir un trabajo) y para hacer un plan b.

Esta fuerza que no tuve totalmente durante meses de desesperación y de sentir que había tocado fondo sin haberlo hecho totalmente hasta ahora.

Hoy me di cuenta de lo importante que es tener el control de tu vida, es quizás la parte fundamental en el proceso de salir adelante. Durante meses dejé mi vida en manos de la burocracia que ayer me lo quitó casi todo. Me sentí sin poder de elegir mi futuro. Pero me he prometido que eso no me ocurrirá nunca más.

Sí, seguramente habrá mil cosas que ni tú ni yo podremos controlar en el futuro, ni siquiera en nuestro presente. Pero sí hay muchas cosas que se pueden hacer para poner tu vida en tus manos.

- Llora, desahogate. Pero establece un límite. No puedes llorar ni todo un mes ni todo el día. Hazlo por momentos cortos, pero animate en seguida. Busca algo a que aferrarte, sino encuentras nada, hazlo justamente de tu desesperación. No te puedes quedar ahí tirado, cuanto antes te presiones a salir adelante, más rápido te sentirás mejor.

-No te permitas caer en la autocompasión ni en la rabia. Mimate, date un gusto, consuelate; pero evita sentir lástima por ti. Es normal sentirse mal e incluso estar muy enojado contra ti mismo y contra todos, no te culpes ni castigues por eso. Piensa que conforme pase el tiempo te iras sintiendo un poco mejor cada vez. Sí puedes sacar mucha fuerza de tu enojo, pero no lo hagas tu motor principal.

-Mantén en mente que tu esfuerzo será recompensado. Cada vez que te animes a levantarte, piensa que lo haces para sentirte mejor, para aliviar las emociones que estas experimentando ahora. Quizás no logres lo que quieres, pero te juro por mi propia felicidad que a largo plazo te ayudará.

-Las penas con apoyo de nuestros seres queridos siempre son más llevaderas. Yo no soy del tipo de persona que cuenta sus problemas a todo el mundo, pero he de admitir que tener cerca a mis mejores amigas de la infancia me ha ayudado mucho esta vez. Sin emargo, si por alguna razón tú no puedes hacer eso ahora, no hay ninguna razón ni excusa para no salir adelante. Tú eres más que suficiente para recuperarte.

 -Tienes que estar preparado sabiendo que algo más puede salir mal, pero calma. Ponte en posición de pelear: pelea por no seguir sintiendote así, porque un día las cosas estén mejor que ahora. Nada se solucionará mágicamente de un día a otro, pero si lo planeas bien y haces acopio de fuerzas, poco a poco todo irá mejor, aunque de momento no te parezca.

-Piensa que hay personas que sufen más que tú. Quizás te parezca que no se puede estar peor de lo que estás ahora, pero creeme, las cosas podrían estar peor, mucho peor. Busca ejemplos de casos más difíciles que el tuyo y siéntete agradecido de que tú estés mucho mejor.

-Busca lo positivo de lo que te esta ocurriendo. Yo sé que esto no es nada fácil, lo estoy experimentando ahora mismo: momentos de optimismo intercalados con miedo, enojo, tristeza, desesperanza... Perder todo por lo que había luchado tanto y lo que había deseado con todas mis fuerzas no es como para motivarme; pero buscando bien, he encontrado con mucha sorpresa la cantidad de conocidos que me han tendido la mano y de los que jamás hubiera esperado mucho, por ejemplo. Y he de confesarte que soy una persona muy orgullosa, a quien le cuesta mucho trabajo aceptar que las cosas no están saliendo como quisiera, pero se siente bien aceptar que no soy perfecta, reconocer mis debilidades. Para ser honesta, esto no lo hubiera aprendido por las buenas. Y por si fuera poco, mi relación jamás había estado mejor que ahora. Esta distancia física que nos separa involuntariamente, nos ha unido mucho más de lo que yo hubiera podido imaginar, algo que quizás sería un noviazgo común y sencillo viviendo ambos en el mismo país, se ha convertido en una historia apasionada y romántica, algo que siempre quise tener.

Sea lo que sea que te esté ocurriendo, respira profundo y encuentra una forma de empezar de nuevo.

6 comentarios:

  1. Anónimo21/1/12 8:17

    que chica tan fuerte eres, de verdad admiro tu actitud

    ResponderEliminar
  2. MUCHAS GRACIAS POR COMPARTIR ESTO, ME HA MOTIVADO MUCHO. TU BLOG SIEMPRE ME DA ANIMO, CONTINUA ESCRIBIENDO

    ResponderEliminar
  3. Buenas reflexiones. Gracias por compartirlas

    ResponderEliminar
  4. vamos fuerza animate sigue así nosotros podemos
    en este momento hoy 19/10/2015 19:47 horas me siento mal siempre ahy una razón cualquiera que sea. pero tu blog me a ayudado espero que estes bien y si no aquí te hecho porras y a todos ustedes tambien si leén esto en el futuro por favor mandenme su fuerza que talves la este nesecitando por favor por que con lo que no cuento ahora es con la ayuda de un familiar ó un buen amigo

    ResponderEliminar
  5. La vida tiene sus altos y sus bajos y hay que saber disfrutarlos pero tambien sufrirlos.En este mundo se va demasiado rapido y nos perdemos la vida sin darnos cuenta de las cosas bonitas.el trabajo es eso.trabajo.y si no es en un lado sera en otro.son ciclos.hay que mirar mas al corazon y amar mas porque la vida es corta

    ResponderEliminar